lunes, 24 de marzo de 2008

Saldando el karma...

En Tailandia casi el 95% de la poblacion se declara budista, de una de las dos ramas principales (la del 'vehiculo mayor' o mahayana, esto se los explicare despues...despues q lo entienda). El caso es que tuve mi leccion practica del concepto Karma...y lo aprendi y sald'e rapidamente...de tanto matar mosquitos, tuve que prestar mi cuerpecito a la madre naturaleza para que unas hermanas bacterias se incubaran durante unos cuantos dias en mi estomago...eso hizo trastabillar (iba a poner otra palabra que graficara mejor el concepto) mis planes y los tuve que ajustar a tours y paseos breves, pues me converti en - para decirlo de modo elegante - en un vehiculo de poca autonomia...lo dejare hasta ahi. Y asi, en un simbolico cruce de credos, no dedos, tuve aqui en Tailandia mi propia "pasion" (puta el nombre!! siempre me he preguntado porque le llaman asi a esos dias en que Jesus no estuvo precisamente apasionado, en fin), muerte (aunque fue una agonia lenta en un Getsemani de loza) y resurreccion. Asi que aqui estoy de nuevo para alegrarles la semana. En mi delirio lucido de estos dias, y despues de dos semanas de fried rice o sticky rice (arroz frito o pegote) llegue a sonyar con la senyora que hace el arroz mas graneado del mundo...mi madre! no sabes como extranyo tu arroz!!


En fin, volviendo en materia, y como este blog no da pa muchas fotos, en un acto de intrepida tecnologia, puse aqui un link a un flickr con las fotos de Cambodia y Angkor Wat...el conjunto religioso mas grande del mundo y simplemente extraordinario.

JM

3 comentarios:

Hernán Vega G. dijo...

en dos palabras: IN-CRE-IBLE!!!

Unknown dijo...

Veo mucha foto, mucho templo y mucha fauna...pero que pasa con el lado B del viaje? hay un blog aparte con esas cosas?

Cuando te tenemos de vuelta? porque te tenemos de vuelta, verdad?

Saludos,

Mara Santibáñez dijo...

el pathos, a parte de ser una figura retoricapuesta ahí para manipular el juicio humano, es todo "aquello que se siente". la pasión está mucho más cercana a padecer que a ese calentito y burgués concepto que nos resulta tan agradable.
Pero el pathos humano, el padecer nuestra condición, te hace, al fin y al cabo, extrañar pasionalemente los baños limpios y confortables de tu casa como el arroz graneado de tu madre.

un beso sin padecimiento.

así que entre pasión y pasión, mejor sanate bien.